NO PODEMOS CAMBIAR LA REALIDAD PERO PODEMOS ELEGIR LA MANERA DE VIVIRLA
El estrés y la ansiedad se han convertido en las pandemias silentes del siglo XXI, por el modo de vida que la sociedad nos ha impuesto y la forma natural en la que lo hemos aceptado.
Nuestras reacciones ante los acontecimientos no están solo en lo que ocurre en el exterior sino también en cómo los percibimos. Estar en alerta constantemente supone un desgaste energético que nos resta calidad de vida.